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Foro de la Iniciativa Ciudadana Europea

Prohibición de las prácticas de conversión en la Unión Europea

 

Acerca de la iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión»

Prohibición de las prácticas de conversión (nombre completo: «Prohibición de las prácticas de conversión en la Unión Europea») es la decimotercera Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) que logra recoger más de un millón de firmas válidas. Registrada el 24 de enero de 2024, la iniciativa puso oficialmente en marcha la recogida de firmas el 17 de mayo de 2024, con ocasión del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.

Las prácticas de conversión son intervenciones destinadas a modificar, reprimir o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de las personas LGBTQ+. Los organizadores de la iniciativa pedían a la Comisión Europea que propusiera una prohibición legal vinculante de las prácticas de conversión dirigidas a los ciudadanos LGBTQ+ en el conjunto de la Unión Europea. En 2020, un relator especial de las Naciones Unidas calificó las prácticas de conversión como una forma de tortura, y desde entonces un número cada vez mayor de países europeos introdujeron prohibiciones legales. En el momento en que la iniciativa alcanzó su objetivo, ocho Estados miembros de la UE habían prohibido ya estas prácticas.

Tras la conclusión satisfactoria de la campaña de recogida de firmas y la verificación de las firmas, la iniciativa se presentó oficialmente a la Comisión Europea el 17 de noviembre de 2025, junto con certificados que confirmaban la validez de 1 128 063 firmas. En el contexto del proceso de respuesta a la ICE, los organizadores se reunieron con la comisaria responsable de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib,  el 12 de diciembre de 2025 y presentaron su propuesta en una audiencia pública celebrada en el Parlamento Europeo el 2 de marzo de 2026.

La Comisión Europea adoptó su respuesta oficial el 13 de mayo de 2026 mediante una Comunicación  (ver el comunicado de prensa). Ese mismo día, la comisaria Lahbib se reunió con los organizadores y emitió una declaración pública (ver el vídeo).

 En su evaluación, la Comisión analizó las posibilidades jurídicas y se comprometió a adoptar una Recomendación de la Comisión en la que se instase a los Estados miembros de la UE a prohibir las prácticas de conversión. La Comisión también corroboró que todos los miembros de la comunidad LGBTIQ+ deben poder ser ellos mismos y vivir su vida con orgullo, libres de violencia, discriminación y miedo.

La iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión» demostró que un grupo de organizadores de base decididos puede movilizar con éxito a ciudadanos de toda Europa, incorporar cuestiones importantes a la agenda de la UE y contribuir de manera significativa a configurar la elaboración de las políticas de la UE.

  1. Iniciativa registrada 

    24.1.2024

  2. Fecha de inicio de recogida

    17.5.2024

  3. Recogida cerrada 

    17.5.2025

  4. Verificación

    16.6.2025

  5. Presentación de la iniciativa

    17.11.2025

  6. Iniciativa atendida

    13.5.2026

¿Qué factores contribuyeron al éxito de la recogida de firmas de esta iniciativa?

Luchar por aquello en lo que se cree

La determinación de los organizadores fue fundamental para el éxito de la campaña.

Crear un sentimiento de comunidad

La creación de asociaciones sólidas marcó una diferencia significativa.

Aprovechar al máximo las redes sociales 

La fuerte presencia en línea desempeñó un papel clave en la campaña.
 

La estrategia que subyace a esta iniciativa

Preparación

La idea de la iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión» surgió de Mattéo Garguilo, su principal organizador, cuando aún era estudiante de secundaria, unos tres o cuatro años antes de que se pusiera en marcha la iniciativa. En torno a 2020, la cuestión de las prácticas de conversión fue objeto de gran atención pública en Francia, de donde procede Mattéo. Las prácticas de conversión (denominadas también terapias de conversión) son intervenciones destinadas a modificar, reprimir o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de las personas LGBTQI+. A Mattéo le sorprendió mucho el hecho de que estas prácticas siguieran siendo legales en muchos países europeos, ya que solo ocho de los veintisiete países de la UE habían introducido una prohibición legal.

Al mismo tiempo, Mattéo había desarrollado un gran interés por la democracia participativa y el compromiso de los ciudadanos, así como por instrumentos como el Referéndum de Iniciativa Compartida de Francia. Reconoció en la Iniciativa Ciudadana Europea la herramienta adecuada para trasladar esta cuestión al nivel europeo.

Para poner en marcha la iniciativa, Mattéo, con veintiún años, fundó la Asociación Europea Contra la Terapia de Conversión (ACT) junto con dos amigos suyos, mientras estudiaba en el Instituto de Estudios Políticos (I.E.P.) de Lyon.

Para recabar apoyo para la campaña, Mattéo y los demás copresidentes de ACT se pusieron en contacto con organizaciones LGBTQI+ y de derechos humanos de toda Europa, a las que enviaron más de 500 correos electrónicos en busca de socios dispuestos a hacer campaña con ellos. Al tratarse de una organización que se había creado recientemente, inicialmente tuvieron dificultades para obtener el apoyo de organizaciones de mayor tamaño. Sin embargo, gracias a su persistencia, lograron reunir a doce asociaciones que defendían los derechos de las personas LGBTQI+ de doce Estados miembros de la UE diferentes para poner en marcha conjuntamente la iniciativa.

Captación de fondos y recursos

Los organizadores no recibieron ninguna ayuda financiera para la iniciativa. Aunque consideraron la posibilidad de buscar donaciones, finalmente decidieron no poner en marcha una campaña de recaudación de fondos. Al tratarse de un equipo pequeño cuyas capacidades y tiempo eran limitados, llegaron a la conclusión de que el trabajo administrativo que conllevaba la iniciativa (como completar los trámites administrativos, ponerse en contacto con posibles donantes y gestionar los requisitos de financiación) desviaría recursos valiosos de su objetivo principal.

En su lugar, los organizadores optaron por centrar sus esfuerzos en movilizar a seguidores y recoger firmas, dando prioridad a la propia campaña frente a la recaudación de fondos.

Estrategia de campaña 

La campaña «Prohibición de las prácticas de conversión» dio un giro inesperado durante el período de recogida de firmas. Aunque el período de recogida comenzó en mayo de 2024, en abril de 2025 la iniciativa solo había logrado reunir unas 234 000 firmas. A tan solo un mes del cierre, los organizadores aún tenían que recoger más de 770 000 firmas para alcanzar el umbral requerido.

«Esta es la parte más dura: mantener a las personas activas. Esto nos costó mucho. Muchas ONG dejaron de apoyar la campaña cuando dejaron de llegar firmas. Es difícil mantener en marcha una campaña durante más de un año». — Mattéo Garguilo

Los organizadores reconocieron que las prácticas de conversión seguían siendo un problema relativamente poco conocido frente a los tratados por otras campañas de derechos fundamentales, como las relativas al derecho al aborto, lo que reducía la probabilidad de que los ciudadanos apoyasen la iniciativa. Este reto se hacía especialmente evidente en los países en los que los derechos de las personas LGBTQI+ seguían estando menos establecidos, lo que hacía más difícil atraer a organizaciones asociadas y captar la atención pública.

Además, la campaña dependía por completo de un equipo de estudiantes voluntarios. Para ellos, la gestión de la ICE fue un acto de activismo que compaginaron con sus estudios. Las redes sociales, en particular Instagram, se convirtieron en el principal canal de comunicación y movilización de la campaña.

Diez días antes de que finalizara el período de recogida, los organizadores pusieron en marcha un esfuerzo final que transformó la campaña. Empezaron a ponerse en contacto con el mayor número posible de influencers, artistas y políticos, pidiéndoles que respaldaran públicamente la iniciativa y animaran a sus seguidores a firmarla.

Una de las primeras personalidades públicas en responder fue la cantante belga Angèle, que pidió a sus seguidores de Instagram que apoyaran la iniciativa. Su mensaje fue sencillo y atractivo: prometió dar un beso a su famoso perro por cada aficionado que firmara la ICE.

 

Tras los apoyos de Angèle y de la cantante francesa Hoshi, muchos otros artistas se sumaron a la campaña. En tan solo unos días, la iniciativa obtuvo alrededor de 500 000 nuevas firmas.

En la esfera política surgió un impulso similar. A través de los contactos establecidos por una organización feminista, un partido político de la izquierda francesa se convirtió en el primero en apoyar la iniciativa, seguido del Partido Socialista y los Verdes. El último día de la campaña, el presidente francés Emmanuel Macron publicó un mensaje de apoyo a la iniciativa en las redes sociales. Unos treinta minutos más tarde, el primer ministro esloveno, Robert Golob, también animó públicamente a los ciudadanos a firmarla.

 

Los organizadores solicitaron asimismo el apoyo del equipo responsable de la exitosa iniciativa ciudadana europea «Mi voz, mi decisión». Los organizadores eslovenos de esta última accedieron a ayudar activando la red que habían construido durante su propia campaña, que recientemente había recogido casi 1,2 millones de firmas.

 

Esta colaboración demostró ser inestimable: ayudó a que la campaña llegara a las organizaciones de la sociedad civil en Alemania, mientras que en Croacia la iniciativa logró alcanzar el umbral nacional en tan solo un día.

«Cuando ya teníamos un país, nos trasladábamos a otro, enviando allí a los seguidores para que llegaran a las personas, ya fueran influencers LGBT, cantantes LGBT o mujeres porque, en general, las mujeres son muy partidarias de defender los derechos LGBT». — Mattéo Garguilo

Los organizadores también comprendieron el poder de la urgencia. A medida que se intensificaba la cuenta atrás del millón de firmas, aumentaba el número de personas motivadas para participar. Junto con la creciente atención pública a los derechos de las personas LGBTQI+, este sentimiento de urgencia generó el impulso necesario para que la campaña lograra su objetivo.

Francia se convirtió en la principal base de apoyo de la campaña. Más de la mitad de las firmas obtenidas procedían de este país, gracias, en gran parte, a la cuenta de Instagram @lecoindeslgbt, que desempeñó un papel fundamental en la difusión del mensaje de la iniciativa. La cuenta contó con el apoyo del colectivo feminista francés NousToutes, que también ayudó a movilizar a los partidarios y facilitó los contactos políticos.

«Nos ayudaron mucho y por eso conseguimos un gran empuje en Francia y unos cuantos contactos en el ámbito político». — Mattéo Garguilo

La estrategia dio resultado. Aproximadamente a las cuatro de la tarde del día antes de que se cerrase el período de recogida, la iniciativa superó el hito del millón de firmas. En el momento del cierre oficial de la campaña, se habían recogido más de 1 200 000 firmas.

Recogida de firmas y proceso de verificación

La iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión» había abierto oficialmente su período de recogida de firmas el 17 de mayo de 2024, Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, y cerró la campaña un año después en la misma fecha.

La mayoría de las firmas de la iniciativa se recogió durante la última semana de la campaña, lo que demuestra hasta que punto una ICE puede cobrar impulso en las fases finales.

Una vez finalizado el plazo de recogida, la iniciativa se presentó oficialmente a los Estados miembros para su examen el 16 de junio de 2025. Una vez concluido el proceso de verificación, se confirmaron como válidas 1 128 063 declaraciones de apoyo.

Número de declaraciones de apoyo recogidas por la iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión» por Estado miembro

 

Nota: la iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión en la Unión Europea» alcanzó los umbrales mínimos en diez Estados miembros. Fuente: sitio web de la Iniciativa Ciudadana Europea, 2026. La tabla completa con las declaraciones de apoyo está disponible en la página web específica del sitio web de la ICE.

A lo largo de la campaña, los organizadores centraron sus esfuerzos en los países que tradicionalmente habían alcanzado el umbral nacional para las ICE, como Francia y España, al tiempo que se dirigían a los Estados miembros más pequeños en los que se consideraba especialmente fuerte el apoyo público a la prohibición de las prácticas de conversión, como Eslovenia e Irlanda.

Tras alcanzar el hito del millón de firmas, los organizadores siguieron haciendo campaña en lugar de parar inmediatamente. Su objetivo era crear un margen de seguridad suficiente para tener en cuenta las firmas que pudieran declararse inválidas durante el proceso de verificación. Al final de la campaña, habían recogido más de 1,2 millones de declaraciones de apoyo, en un intento de garantizar el millón de firmas válidas después de la verificación.

El impacto de esta iniciativa

Tras la presentación formal de la iniciativa, los organizadores se reunieron con la comisaria Hadja Lahbib, responsable de Preparación, Gestión de Crisis e Igualdad, el 12 de diciembre de 2025.

  

Audiencia pública del Parlamento Europeo

La iniciativa se presentó en una audiencia pública en el Parlamento Europeo el 2 de marzo de 2026. La audiencia fue organizada por la Comisión LIBE con la participación de la Comisión de Peticiones (PETI) y de la Comisión de Derechos de las Mujeres e Igualdad de Género (FEMM). Durante la audiencia del Parlamento, los organizadores mencionaron que eran plenamente conscientes de las dificultades que entrañaba proponer legislación y aludieron a la emisión de una Recomendación de la Comisión como una medida que podía surtir efecto rápidamente.

 

El tema siguió debatiéndose en el Parlamento Europeo. El 25 de marzo de 2026, el Parlamento Europeo celebró un debate sobre esta iniciativa en su sesión plenaria (ver aquí la grabación). Además, aproximadamente un mes después, el 29 de abril de 2026, la Comisión LIBE adoptó el informe anual sobre la situación de los derechos fundamentales en la UE en 2024-2025. En este informe, el Comité tuvo en cuenta los resultados alcanzados por la iniciativa al afirmar, en el punto 57, que la ausencia de procedimientos legales de reconocimiento del género constituye una violación de los derechos fundamentales; [...] condena las prácticas de conversión, como las destinadas a cambiar, reprimir o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de una persona, como violaciones de los derechos fundamentales, e insta a la Comisión a que las aborde mediante acciones concretas; insta asimismo, a este respecto, a la Comisión a que presente una propuesta de acto jurídico por el que se establezca una prohibición a escala de la Unión de las prácticas de conversión en todos los Estados miembros como medida de seguimiento de la iniciativa ciudadana europea «Prohibición de las prácticas de conversión en la Unión Europea».

Respuesta oficial de la Comisión Europea

La Comisión Europea ya había tenido en cuenta y mencionado la iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión» en la Estrategia para la Igualdad de las Personas LGBTIQ+ 2026-2030, adoptada el 8 de octubre de 2025. La Comisión anunció que también promovería un diálogo estructurado sobre el tema, en particular a través del grupo de expertos sobre la igualdad de las personas LGBTIQ+, en el marco del Grupo de Alto Nivel sobre No Discriminación, Igualdad y Diversidad. Sobre la base de las conclusiones del estudio, la Comisión adoptará medidas adecuadas para luchar contra las prácticas de conversión, centrándose especialmente en prestar apoyo a los Estados miembros, que desempeñan un papel fundamental en este ámbito. [...] Al desarrollar su enfoque de lucha contra las prácticas de conversión, la Comisión tendrá en cuenta, en particular, la reciente iniciativa ciudadana europea «Prohibición de las prácticas de conversión en la Unión Europea».

Posteriormente, la Comisión Europea adoptó su respuesta oficial a la ICE el 13 de mayo de 2026 mediante una Comunicación  (ver el comunicado de prensa). 

La iniciativa pedía a la Comisión que propusiera un acto legislativo vinculante que prohibiera las prácticas de conversión en toda la Unión Europea. Sin embargo, en su evaluación, la Comisión concluyó que dicha legislación requeriría en primer lugar el establecimiento de una nueva base jurídica mediante una decisión unánime del Consejo por la que se ampliara la lista de delitos de la UE («eurodelitos»), seguida de la adopción de una directiva basada en dicha base jurídica. La Comisión consideró que iniciar un proceso de este tipo no sería la manera más eficaz de luchar contra las prácticas de conversión.

Por consiguiente, anunció que adoptaría, en 2027, una Recomendación de la Comisión que animara a los Estados miembros a prohibir las prácticas de conversión. La Recomendación se basará en las buenas prácticas desarrolladas en los Estados miembros que ya han introducido prohibiciones legales y se preparará a través de un amplio proceso de consulta, en particular con el grupo de expertos sobre la igualdad de las personas LGBTIQ+ y el nuevo Foro Político LGBTIQ+. El trabajo también aprovechará el estudio en profundidad en curso sobre las prácticas de conversión, cuyas conclusiones están previstas para principios de 2027.

La comisaria Lahbib se reunió con los organizadores de la iniciativa el día de la adopción de la respuesta de la Comisión, 13 de mayo de 2026, para explicarles su contenido. Tras la reunión, la comisaria Lahbib hizo una declaración a la prensa en la que señaló lo siguiente: 

A todas las personas LGBTIQ+ que hayan sufrido estas prácticas: No os pasaba nada malo. No hacía falta que os arreglaran nada. Sois perfectos exactamente tal como sois. Y la Unión Europea está con vosotros».

Impacto legislativo y seguimiento

Los organizadores expresaron sentimientos dispares sobre la respuesta de la Comisión. Si bien recibieron con satisfacción la clara condena de las prácticas de conversión por parte de la Comisión y su compromiso de animar a los Estados miembros a prohibirlas, lamentaron que la Comisión decidiera no proponer un acto legislativo vinculante a escala de la UE.

No obstante, los organizadores y su red se comprometieron a seguir defendiendo esta cuestión y otros temas relacionados, en particular apoyando otras iniciativas ciudadanas europeas que siguen abiertas a la recogida de firmas.

Consejos y sugerencias para futuros organizadores

Confía en las redes

ACT, la organización responsable de la iniciativa, estaba compuesta únicamente por dos organizadores principales. Sin embargo, la amplia red que construyeron en toda Europa demostró ser uno de los principales puntos fuertes de la campaña. La estrecha colaboración con las organizaciones de la sociedad civil, los voluntarios, los influencers y las iniciativas asociadas permitió que la campaña llegara mucho más allá de lo que hubiera podido lograr un equipo tan pequeño por sí solo.

Utiliza las redes sociales en tu beneficio

Generar impulso fue esencial para el éxito de la campaña. Los organizadores recomiendan crear un sentimiento de urgencia, especialmente en las fases finales de la campaña, y trabajar con influencers y creadores de contenido en diferentes países. Una vez que una campaña gana visibilidad y participación en línea, las redes sociales pueden amplificar significativamente su alcance y ayudar a atraer a nuevos seguidores.

Desarrolla una estrategia de campaña basada en cada país

En lugar de intentar hacer campaña en todas partes al mismo tiempo, los organizadores se centraron en primer lugar en los Estados miembros en los que consideraban que tenían más posibilidades de alcanzar el umbral nacional. Una vez generado el impulso en un país, desplazaron su atención al siguiente, animando a los seguidores a ponerse en contacto con influencers locales, artistas, personalidades públicas y organizaciones que pudieran ayudar a difundir el mensaje. 

Prepárate bien y no tires nunca la toalla

Es esencial contar con un equipo comprometido que crea realmente en la causa. La campaña de una ICE requiere determinación y resiliencia, ya que la recogida de firmas puede sufrir altibajos inesperados y el impulso puede llegar en cualquier momento.

Información complementaria

Se puede obtener información complementaria sobre la iniciativa «Prohibición de las prácticas de conversión» en la página específica del sitio web de la ICE y en la página de Instagram de la iniciativa.